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TEMÁTICO
TÍTULO: La Prehistoria, la Lingüística y Galicia: Antiguos Lazos entre Galicia e Irlanda
REFERENCIA: TEMA0013
FECHA DE PUBLICACIÓN: 25/09/2014

SINOPSIS

Los paradigmas verbales suelen cambiar muy poco con el paso del tiempo. En este documento, Séamas Ó Direáin analiza la división funcional del verbo ser en los verbos ser y estar y compara su paradigma en gaélico irlandés antiguo con el de las lenguas romances del oeste de la Península Ibérica, en particular con el de la lengua gallega.

La Prehistoria, la Lingüística y Galicia: Antiguos Lazos entre Galicia e Irlanda

                                                                 

En el año 56 antes de Cristo, durante la Guerra de las Galias, Gayo Julio César destruyó una gran flota de enormes navíos. Era de los Veneti, un pueblo celta costeño que dominaba toda la costa de Bretaña alrededor de su capital, la que hoy es conocida como Vannes1.

La construcción y armazón de las naves eran impresionantes. Tenían la quilla algo más plana que las romanas, pero la proa y la popa más altas como defensa contra las mayores olas. El maderamen del casco era todo de roble, con una estructura de vigas de un pie de grosor, clavadas con clavos de hierro tan gruesos como el dedo pulgar. Las anclas estaban amarradas con cadenas de hierro, y las velas no eran de lino, sino de pieles y badanas delgadas para aguantar las tempestades del Atlántico. Por eso, según César, aguantaban más fácilmente la borrasca, y podían navegar en aguas poco profundas con mayor seguridad; e incluso si varaban o encallaban, los peñascos y arrecifes no significaban riesgo alguno para ellas.

 

Julio César y nave romana

 

¿Pero adónde se dirigían aquellas enormes naves -- aquellas naves de Vannes? César dice que navegaban a la Gran Bretaña. ¡Pero está claro que no se necesitan naves tan grandes y tan fuertes... solamente para cruzar el Canal de la Mancha!

César no dice nada más sobre otras posibles rutas de navegación de los Vaneses, pero la arqueología ha aportado muchos datos sobre el comercio marítimo de aquella época y también sobre el comercio en siglos y milenios anteriores. Hoy, los arqueólogos saben mucho sobre los artículos con los que se comerciaba y sobre sus redes de distribución. Es decir, miles de años después, disponemos de un mapa de rutas comerciales tan extenso como complejo. Pero era un comercio sobre el que griegos y romanos -- y tal vez los fenicios -- sabían muy poco.

Y según el arqueólogo Barry Cunliffe, es muy probable que ese comercio estuviese en manos de los celtas, como lo estaba en tiempos de Julio César. ¿Pero quién es Barry Cunliffe2?

El profesor Barry Cunliffe es uno de los eruditos internacionales integrados en un grupo que analiza en profundidad el revolucionario tema conocido como "Celtic from the West" ("Celticización desde el Oeste")3. Argumenta la llegada de gran parte de los celtas por vía marítima a las islas Británicas y a la costa occidental de Francia, desde el oeste de la Península Ibérica, con sus lenguas y sus culturas, y no a través del continente. La evidencia es contundente, y está basada en la arqueología, en la genética y en la lingüística.

 

Teoría del profesor Barry Cunliffe

 

Los pueblos gaélicos de Irlanda y de Escocia afirman desde la antigüedad más remota que son originarios del noroeste de España, y más concretamente, que partieron de A Coruña o A Cruña, Galicia – An Chruinne, "el círculo", como la denominó Geoffrey Keating, el erudito irlandés del siglo XVII,4 debido a su bahía circular.

 

Bahía de A Coruña

 

El pueblo gaélico no tiene otra tradición. Por supuesto, dicha tradición está mezclada con historias sobre dioses y con la mitología, como es de esperar en las tradiciones más antiguas. Y en siglos ya más recientes, el mundo -- especialmente los ingleses mientras conquistaban Irlanda-- se reía de aquellas fábulas infantiles o sueños de monjes medievales influidos por sus homólogos en España.

Pero los eruditos de "Celtic from the West" no se ríen. Por todos lados aparecen pruebas que confirman la antigua tradición gaélica. A continuación, un resumen de la historia como la reconstruyen estos eruditos e investigadores por medio de la arqueología, la genética y la lingüística5.

Durante el Neolítico, grupos de agricultores se extendieron por el continente europeo avanzando lentamente hasta la costa occidental, mezclándose con una densa población indígena de pescadores y cazadores. También hubo contacto marítimo, ya que existía una red de cultura megalítica a lo largo de la costa y de las islas de Europa occidental, desde Malta hasta Escandinavia. Se discute si los agricultores hablaban una lengua indoeuropea o no.

La Edad del Bronce empezó con una actividad muy intensa – desde el Mediterráneo oriental llegaron exploradores por mar en busca de metales -- especialmente cobre y estaño. Llegaron hasta el Atlántico, y luego, muy pronto, arribaron a Irlanda, en donde había mucho cobre, y con la ayuda de sus vecinos de Cornualles, mezclaron el cobre con estaño para producir bronce de alta calidad. Una tarea a la que se dedicaron los fundidores irlandeses durante cinco siglos -- la primera mitad de la Edad del Bronce.

 

Trabajo de agricultura

 

Trabajo de metalurgia

 

Los irlandeses estuvieron al frente de la revolución tecnológica de esa época -- con su bronce y su oro -- exportando sus productos a lo largo de la costa Atlántica hasta Galicia. Y la prueba la tenemos en la forma de los restos arqueológicos del grupo Vilavella-Atios. Se trata de una red de comunidades que comerciaron entre sí durante más de mil años -- durante casi toda la Edad del Bronce. Las regiones incluidas en el grupo Vilavella-Atios son Irlanda, el extremo sur de Inglaterra, Bretaña (Armórica) y Galicia6.

 

Grupo arqueológico Vilavella-Atios

 

El comercio siguió extendiéndose durante toda la Edad del Bronce hasta que los productos llegaron a las costas de Escandinavia, donde los pueblos que allí vivían hicieron centenares de grabados en piedra de las naves que visitaban sus costas. No eran vikingos quienes navegaban en esa época, ya que los vikingos no adoptaron la vela para sus naves hasta el siglo VIII después de Cristo y hasta entonces no se aventuraron lejos de sus costas.

¿Quiénes eran pues los que visitaban las costas escandinavas en esa época? Según las tradiciones nórdicas, hubo un dios que se llamaba Njörd que controlaba el viento, el mar, y el fuego. Este dios protegía a los navegantes y a los pescadores, y confería prosperidad7.

Prestemos especial atención a lo siguiente: su pueblo era el de los Vanir ("los de Van") y su lugar de origen era Vanaheim ("el lugar de los Vanir"). ¿Es posible que se tratase del recuerdo que los escandinavos tenían de los celtas de Vannes, comerciando a lo largo de las costas de Escandinavia durante la Edad del Bronce y en épocas posteriores?

¿Qué podemos decir de los celtas y de su distribución en Europa occidental? Sabemos bastante bien donde estaban cuando los romanos conquistaron el oeste del continente. Se encontraban en un arco que abarca desde el suroeste de España hasta el norte de Francia, incluidas Gran Bretaña e Irlanda, pero excluida la zona oriental de España (poblada por los íberos), el noreste de España (poblado por sus parientes, los vascos) y el suroeste de Francia (habitado por los aquitanos, otros parientes de los vascos).

 

Distribución de los celtas en Europa occidental

 

Hubo penetraciones de tribus o pueblos celtas a través del sur de Francia, en la costa oriental, pero esos celtas se quedaron separados de los celtíberos de España central y de la costa occidental de la península por ese enorme bloque de pueblos no indoeuropeos. Se trata de un dato muy importante.

Según los datos más recientes de la arqueología, la genética y la lingüística, esa situación demográfica y cultural no sólo representa la situación en la época de la conquista romana, sino la situación durante toda la Edad del Hierro, por lo menos. Es decir, no hay evidencia alguna de movimientos demográficos de pueblos celtas procedentes del sur de Alemania que cruzasen los Pirineos y entrasen en la península para constituir la población celta de España. Los celtas ya estaban en España desde la Edad del Bronce.

Las inscripciones de Tartessos (Huelva), descifradas recientemente por el lingüista John Koch8, fueron decisivas para la revisión de las teorías imperantes hasta entonces. Las inscripciones demuestran que los celtas estaban ya bien establecidos en el extremo sudoccidental de la península en el siglo VIII antes de Cristo, cuando empezaba a desarrollarse la tecnología del hierro en el sur de Alemania, y no hay nada que demuestre invasión alguna desde el norte. Y eso hace que nos preguntemos: si los celtas ya estaban en el suroeste de la península a finales de la Edad del Bronce, ¿cuándo llegaron -- y de dónde llegaron?

A estas alturas, podemos examinar con más cuidado a los celtas y sus lenguas. Primero, a través de la lingüística, podemos distinguir dos ramas de celtas: los que hablan lenguas britónicas (celtas-P) y los que hablan lenguas goidélicas (celtas-Q). La clasificación de estos dos grupos está basada en la diferencia de pronunciación de un sonido clave. Por ejemplo, para decir "cabeza", los celtas-P dirían pen pero los celtas-Q dirían cenn (hoy en día, ceann). Las poblaciones que hablan gaélico en Irlanda y en Escocia son celtas-Q, pero las poblaciones que hablan galés y bretón son celtas-P.

 

Los celtas-Q hablan lenguas más arcaicas que los celtas-P, que hablan lenguas más innovadoras. Los celtas de Gran Bretaña y de Francia (Galia) eran celtas-P, pero los de Irlanda (y más tarde, Escocia) eran celtas-Q. Debemos decir que las lenguas de los celtas-P son muy diferentes a las de los celtas-Q. Por eso, podemos decir que han estado separados durante miles de años -- tal vez desde la llegada de los indoeuropeos a Europa occidental. Por ejemplo, para decir "¿cómo estás?", en el dialecto gaélico del sur de Irlanda se dice Conas atá tú? pero en galés se dice Sut ydych chi? Sería posible que un hispanohablante lograse descifrar la frase en gaélico irlandés, pero cualquier intento para comprender la frase galesa fracasaría totalmente.

Hasta hace poco, los eruditos consideraban que, debido a sus rasgos, las antiguas lenguas celtas de España occidental y de Portugal eran lenguas celtas-Q, pero había problemas. En primer lugar, las inscripciones no se descifraban muy fácilmente, y segundo, dudaban si meter las lenguas de la península occidental con las de Irlanda y de Escocia, formando un grupo común, o si dejarlas separadas como lenguas emparentadas, que simplemente conservaban rasgos antiguos comunes, sin formar una auténtica comunidad lingüística.

Además, las lenguas de los dos grupos celtas estaban emparentadas con las lenguas indoeuropeas de Italia, por lo que formaron una comunidad lingüística en épocas anteriores a la separación de dicha comunidad en las poblaciones celtas e itálicas. Debido a eso, a veces, es difícil saber si una palabra de una lengua celta se tomó prestada del latín o si forma parte del patrimonio de la lengua celto-itálica antecesora.

Según la teoría "Celtic from the West", dejando a un lado a los celtas-P de Gran Bretaña, de Francia y del sur de Alemania y de Austria, los antepasados de los celtas-Q llegaron por mar desde el Mediterráneo oriental – desde una región cercana a los Balcanes y a las islas griegas -- con una lengua indoeuropea arcaica. Se asentaron en el sudoeste de España y en Portugal, evitando las regiones ibéricas del este de la península, y posteriormente, la lengua celta-Q se desarrolló a lo largo de la costa occidental de la península9. Lo vemos en el mapa.

 

Teoría "Celtic from the West"

 

Los celtas-Q siguieron hacia el norte, llegando por mar hasta Irlanda, donde se asentaron. Como ya hemos visto, eso pudo haber sucedido a comienzos de la Edad del Bronce, pero es posible que hubiera varias invasiones sucesivas durante los más de mil años de duración de la Edad del Bronce, cuando había tanto comercio entre las poblaciones del grupo Vilavella-Atios.

La tradición irlandesa respalda todo esto -- incluida la llegada por mar desde el Mediterráneo oriental. Y ya que hablamos de la invasión de los conquistadores gaélicos desde Galicia, la tradición dice que la población de Irlanda ya hablaba el mismo gaélico que los conquistadores gallegos -- por los contactos previos de los irlandeses con España. ¡Así que Breoghan no descubrió nada desde su torre situada en A Coruña!

Otro hecho muy interesante -- el especialista en genética, Stephen Oppenheimer, dice que si se suman los años de reinado de los primeros reyes irlandeses según las listas tradicionales de los reyes, podemos decir que los reinos comenzaron cerca de 2.000 años antes de Cristo -- justo a principios de la Edad del Bronce, cuando empezó la revolución tecnológica en Irlanda10.

Pasemos ahora a la lingüística, porque la lingüística tiene mucho que decir todavía. Soy lingüista -- sociolingüista -- y me interesan mucho las lenguas vivas. Pero las lenguas vivas y sus dialectos revelan mucho sobre el pasado. Al igual que nuestros cuerpos, las lenguas llevan su propio ADN consigo, el de la evolución lingüística. Vemos unos ejemplos.

En castellano se dice "¡Siéntese!", pero también se dice "¡No se siente!". ¿Por qué se antepone la partícula reflexiva al verbo en la frase negativa? La explicación se encuentra en el lituano, la lengua más arcaica de todas las lenguas indoeuropeas vivas. Cualquier partícula antepuesta al verbo atrae a la partícula reflexiva, así que salta al espacio que hay entre la primera partícula y el verbo. Para decir "¡Siéntese!" en lituano, decimos "Sėskites!" (= "Sėskite-si") y para decir "¡No se siente!", decimos "Nesisėskite!" (= "Ne-si-sėskite!"). Es decir, estas dos lenguas actuales, separadas por muchísimos kilómetros desde hace miles de años, comparten una regla gramatical heredada del proto-indoeuropeo.

 

CASTELLANO

LITUANO

Siéntese!"

Sėskites!" (= "Sėskite-si")

No se siente!"

"Nesisėskite!" (= "Ne-si-sėskite!")

 

Otro ejemplo: sabemos que el inglés ha cambiado mucho desde los tiempos de los anglo-sajones, pero todavía conserva la forma verbal "am"  para decir "soy" en la frase "I am a European" ("Soy un europeo"). Pero esa forma fue heredada directamente desde el proto-indoeuropeo. Fijémonos en la forma am del gaélico irlandés antiguo, la forma jam del albanés, y la forma em del armenio11.

 

CASTELLANO

INGLÉS

GAÉLICO IRLANDÉS ANTIGUO

ALBANÉS

ARMENIO

Soy un europeo

am a European

am

jam

em

 

Por eso, las lenguas vivas son verdaderas joyas. Conservan tesoros lingüísticos en lugares comunes. Hay que buscarlos e identificarlos.

Daré un ejemplo más. Hemos hablado de las lenguas de los grandes pueblos de Europa en la Edad del Bronce y en la Edad del Hierro. Tomemos una sola palabra para distinguir a esas comunidades lingüísticas entre sí. Si empezamos con la palabra española "toro", veremos fácilmente las relaciones entre las comunidades lingüísticas.

La palabra "toro" viene de la palabra "taurus" del latín, pero esa palabra fue heredada a su vez del vocabulario proto-indoeuropeo, porque en lituano tenemos la palabra "tauras" para designar al uro euroasiático que todavía existía en las selvas de Polonia en el siglo XVIII, un antepasado del toro doméstico.

Empezaremos por el oeste. Para decir "toro", los gaélicos usan "tarbh", y los galeses usan "tarw". A pesar de sus formas similares a la latina, son palabras antiguas y no se tomaron prestadas del latín. En contraste, los ingleses tienen "bull" o "steer", y los alemanes tienen casi las mismas formas -- "bulle" y "stier". Incluso los lituanos han tomado prestada la palabra "bulius" de los alemanes para designar al toro doméstico12.

CASTELLANO

GAÉLICO

GALÉS

INGLÉS

ALEMÁN

LITUANO

toro

tarbh

tarw

bull

steer

bulle

stier

bulius

Aún así, es fácil ver la situación lingüística del norte de Europa de un solo vistazo. Los celtas se distinguen fácilmente de los grupos germánicos del este, y los lituanos muestran las relaciones que han tenido con los grupos germánicos del oeste desde hace miles de años.

En este caso, para nosotros, lo importante es que los celtas son el único grupo del norte que exhibe rasgos mediterráneos. ¡Recordemos que los romanos nunca conquistaron Irlanda! Con la llegada del cristianismo, los irlandeses tomaron prestadas del latín ciertas palabras que estaban relacionadas con la vida eclesiástica. ¡Pero los celtas nunca necesitaron tomar palabras prestadas para designar el ganado! Resumiendo, los celtas son una extensión lingüística del mundo mediterráneo en el norte de Europa.

Pero dejemos los nombres de cosas a un lado para centrarnos en los verbos -- especialmente en los paradigmas de los verbos -- que son muy reveladores. Desde hace bastante tiempo, algunos eruditos alegan que el paradigma del verbo en irlandés se parece mucho al del verbo en castellano. Algo "muy interesante" en su opinión, pero no dicen nada más porque creen que no hay explicación alguna para ello. Creen que tiene que tratarse de algo fortuito. Veamos.

Hay ciertos lingüistas que estudian el desarrollo de paradigmas verbales a lo largo de los siglos -- especialmente en las lenguas indoeuropeas. Han observado que se trata de un desarrollo muy regular -- que los paradigmas normalmente se desarrollan muy lentamente, igual que las especies en la naturaleza a lo largo del tiempo. Por supuesto que en la historia hay sucesos muy abruptos en los que las lenguas criollas nacen en una sola generación, pero también hay poblaciones en lugares aislados que llevan vidas mucho más tranquilas y sus lenguas siguen sin sufrir grandes cambios. El islandés, por ejemplo, sigue hablándose casi igual que se hablaba en la época de los vikingos -- ¡Con la adición de palabras nuevas para conceptos modernos como aviones, teléfonos, etc., por supuesto!

El lituano es más espectacular todavía. Es un "dinosaurio lingüístico"13 que existe sin grandes cambios desde hace cuatro o cinco mil años. Hablar lituano es como hablar proto-indoeuropeo vivo. Por eso hablo tanto del lituano.

En suma, los paradigmas verbales no cambian muy rápidamente, y no cambian sin motivo. Son muy estables. Y por todo esto, me parece muy interesante que la forma del paradigma del verbo en castellano -- o en gallego -- se parezca tanto a la forma del paradigma del verbo en irlandés – en especial porque la historia escrita no registra ningún contacto entre estas poblaciones. Tiene que haber una explicación lógica -- aparte de la pura casualidad.

Examinemos primero el paradigma del verbo "venir" en castellano. Fijaremos la atención en los tiempos siguientes: el presente, el pretérito perfecto simple, el pretérito imperfecto, el futuro y el condicional. Dejaremos a un lado los subjuntivos (presente y pasado) y el imperativo. Además, examinaremos solamente las formas de la tercera persona del singular, para centrarnos únicamente en la forma del verbo en cada tiempo.

Venir

vendrá

vendría

viene

 

vino

venía

 

El verbo "venir" es irregular, pero presenta la organización interna de los paradigmas de otros verbos, tanto regulares como irregulares. Si empezamos por el presente, vemos que la forma "viene" tiene una irregularidad menor; la vocal del radical debería ser e y no ie. Si fuera así, los radicales de las formas del presente y del pretérito imperfecto serían idénticos, como lo son en muchos otros verbos. Pero eso no nos importa.

Importa más la forma del pretérito perfecto simple, porque además del cambio de la vocal (de e a i), la vocal final no lleva el acento, que es muy importante para distinguir las personas y los tiempos. Por ejemplo, observemos la diferencia entre "hablo" y "habló". Por eso, esta falta del acento en el morfema flexivo tiene una gran importancia. Pero, como veremos, las formas del pretérito perfecto simple suelen ser algo irregulares en todas las lenguas.

Lo que es muy interesante es el modo de formar el condicional. Se junta el tema de la forma del futuro (vendr-) con la terminación flexiva del pretérito imperfecto (-ía), formando así la forma vendr-ía. (No importa en este caso que el tema del futuro se tomase prestado del infinitivo, "venir".) Es razonable, ya que lógicamente el tiempo condicional representa el futuro en el contexto del pasado: "Dijo el mes pasado que vendría ayer".

Ahora examinaremos el paradigma del verbo "venir" en irlandés, y veremos la organización idéntica del paradigma del verbo, aunque el contenido del paradigma sea diferente.

Tar ("¿Ven!")

tiocfaidh     ("vendrá")

thiocfadh         ("vendría")

tagann      ("viene")

 

tháinig       ("vino")           

thagadh          ("venía")

 

Como vemos, los tiempos son idénticos en las dos lenguas y las relaciones internas de pares de formas dentro del paradigma son idénticas también. En este paradigma, el pretérito perfecto simple es muy irregular. El presente y el pretérito imperfecto comparten el mismo radical (aunque el radical de la forma del pretérito imperfecto sufre la lenición de la consonante inicial que distingue a todas las formas del pasado). El futuro se distingue por su tema inusual, que incluye el morfema del futuro, -f-. Al formar el condicional, el tema del futuro conserva el morfema del futuro, pero sufre la lenición de la consonante inicial cuando se junta con la terminación flexiva del pretérito imperfecto.

Para clarificar como funciona este modo de crear el condicional, utilicemos como ejemplo el verbo gaélico-irlandés scríobh (¡escribe!), un verbo que se tomó prestado del latín.

Scríobh (¡Escribe!)

scríobhfaidh      (“escribirá”)

scríobhfadh  (“escribiría”)

scríobhann       (“escribe”)

 

scríobh             (“escribió”)

scríobhadh    (“escribía”)  

 

Si nos fijamos en la formación del condicional, veremos que con la terminación del pretérito imperfecto –adh y el tema del futuro scríobhf- se forma el condicional scríobhfadh.

 

(scríobhadh /skr'i:vax/ + scríobhfaidh /skr'i:fa/ = scríobhfadh /skr'i:fax/)

 

Todos los verbos regulares del irlandés muestran este paradigma, con sus relaciones internas entre las formas. Y como sabemos, los verbos regulares del castellano siguen el mismo paradigma, con las mismas relaciones entre las formas, especialmente la formación del condicional por elementos tomados prestados del futuro y del pretérito imperfecto.

Vemos un sistema idéntico en lenguas romances de fuera de la Península Ibérica -- en francés y en italiano, por ejemplo. Pero solamente en las lenguas romances de la región celto-itálica. En rumano, este sistema no existe. Y en las lenguas germánicas – en inglés y en alemán, por ejemplo, tampoco existe. Y sorprendentemente, parece no existir en las lenguas celtas-P -- ni en galés ni en bretón.

Aunque, de hecho, existe en galés, pero ocultado por muchos acontecimientos posteriores. Lo vemos en la variante de la forma condicional del verbo “ser” byddwn i (yo sería). Así, utilizando el sufijo –wn i de la forma del imperfecto roeddwn i (“yo era...”) y la raíz bydd- de la forma del futuro (“seré...”), obtenemos byddwn i (“yo sería...”).14

La existencia anterior de este modo de crear las formas del condicional en las lenguas celtas-Q en Bretaña y en la Galia ayudaría a explicar la posterior creación de las formas condicionales del verbo en las lenguas galo-romances. Pero los muchos acontecimientos posteriores en las lenguas celtas-P, especialmente la proliferación de construcciones progresivas en el sistema de tiempos verbales, han oscurecido esta pauta en gran medida.15

Entre las lenguas del norte de Europa, el paradigma verbal tal como lo encontramos en el ibero-romance, sólo existe en gaélico irlandés. Existe un paradigma similar en los tiempos verbales del lituano, y eso deja entrever la antigüedad del paradigma, pero en lituano no existen las mismas relaciones entre las formas del paradigma, especialmente en la creación del condicional con elementos del futuro y del pretérito imperfecto.

Pasemos ahora a otro fenómeno de las lenguas de la Península Ibérica -- la división del verbo "ser" en dos verbos, "ser" y "estar". Estos verbos juegan papeles muy distintos en la gramática. Resumiendo, el verbo "ser" se emplea para expresar permanencia, y el verbo "estar" se emplea para expresar condiciones temporales, ubicación, etc.

El verbo "estar" se heredó del proto-indoeuropeo, pero en esta última lengua su sentido se limitaba al concepto de "permanencia", como vemos en el cognado inglés "stay". El uso del verbo "estar" como parte del verbo "ser" parece ser una innovación en las lenguas ibero-romances, por lo que no se encuentra en las lenguas galo-romances ni en ningún otro grupo de lenguas indoeuropeas16. Excepto en irlandés, donde vemos el sistema casi completo.

Hagamos una comparación entre el castellano y el irlandés con los ejemplos que vemos a continuación:

 

CASTELLANO

GAÉLICO IRLANDÉS

Es hombre

Is fear é

Es joven

Is fear óg é

 

 

Está en la casa

Tá sé sa teach

Está cansado

Tá sé tuirseach

Está hablando

Tá sé ag caint

 

Vemos el mismo uso de los verbos "ser" y "estar". Solamente hay una diferencia en el último ejemplo. El castellano emplea el gerundio para describir la acción que está en progreso, mientras que el irlandés emplea el nombre verbal caint.

En proto-indoeuropeo existían nombres verbales y gerundios, y posteriormente, de los nombres verbales surgieron las formas infinitivas. En irlandés ya no existen los gerundios, y nunca se desarrollaron infinitivos, por lo que se emplea el nombre verbal precedido de la preposición ag (= á) en una construcción que significa literalmente "estar a punto de hacer algo".

Es posible que esta construcción irlandesa tuviese ese sentido literal en el pasado, pero hoy día quiere decir solamente "estar haciendo algo". Por eso, en irlandés se dice "Tá sé ag caint" para decir "está hablando", pero para decir "está a punto de hablar" se dice "Tá sé chun caint" o "Tá sé le caint", empleando otras preposiciones.

En cuanto al gallego, existe una construcción casi idéntica para decir la frase "está hablando" del castellano. En gallego se dice "(es)tá a falar". Por supuesto, en gallego no se emplea el nombre verbal, porque en las lenguas romances el infinitivo ha substituido al antiguo nombre verbal.

Incluso el islandés, lengua de los vikingos, tiene una construcción similar, pero se hace con el verbo "ser".

Volviendo al gallego, vale la pena echarle un vistazo al verbo "estar". Si examinamos las formas del verbo "estar" en gaélico irlandés antiguo17, como se hablaba poco después de la introducción del cristianismo, nos llevaremos una sorpresa.

Pongamos las formas del presente del verbo "estar" en gaélico irlandés antiguo y en gallego una al lado de la otra, incluidas las formas reducidas del gallego18. Tengamos en cuenta que el gaélico irlandés antiguo también tenía formas reducidas (formas "conjuntas"), que se empleaban siempre que apareciera una partícula prefijal, como la partícula negativa, antes del verbo. Por ejemplo, ní-n-tá (= literalmente, "No nos está/no existe para nosotros", i.e., "No tenemos ...".)

Tengamos presente que el verbo gallego “estar” también figura en todos los diccionarios antiguos de gallego como el verbo “tar” y que esta última es la forma empleada habitualmente por los gallegohablantes.

 

GAÉLICO IRLANDÉS ANTIGUO

GALLEGO

FORMAS COMPLETAS

atáu~ató

estou

ataí

estás

atá

está

 

 

ataam

estamos

ataaid (etc.)

estades

ataat

están

 

 

GAÉLICO IRLANDÉS ANTIGUO

GALLEGO

FORMAS REDUCIDAS

-táu ~ -tó

tóu

                                    -taí

tás

-tá      

 

 

-taam  

tamos

-taaid (etc.)

táides

-taat   

tán

 

Baste decir que las formas irlandesas antiguas parecen casi idénticas a las formas gallegas. Observemos la forma negativa mencionada arriba.

Las formas de este paradigma han cambiado mucho en gaélico irlandés moderno, y ahora, además de los restos de formas inflexivas, también hay muchas formas analíticas. Es decir, en vez de emplear verbos conjugados, se emplean mayoritariamente formas invariables del verbo con pronombres diferentes, como se hace en inglés.

Por ejemplo, se oye tá mé ("estoy"), tá tú ("estás"), etc., así que la forma del verbo no cambia en el paradigma, de la misma manera que se dice "I speak, you speak, we speak, they speak" en inglés, sin cambiar la forma del verbo.

Aunque esos pronombres se parecen mucho a los del inglés ("me", "thou", etc.), su pronunciación es casi idéntica a la de los pronombres "me" y "tu" en castellano o en gallego. Estos pronombres no demuestran nada por sí mismos, pero enfatizan la conexión con la Península Ibérica -- como la frase que ya hemos visto, Conas atá tú? ("¿Cómo estás?") ("Como tás?") (“Como tás [tú]?” en gallego lucense).

Luego regresaremos al verbo en gallego y en irlandés, pero merece la pena resumir los argumentos sobre la división innovadora del verbo "ser" en dos verbos, “ser” y "estar", y tratar de explicar el origen del fenómeno. Me parece que el argumento más sólido es decir que esta innovación ocurrió en tiempos muy remotos entre los celtas de la Península Ibérica -- muy probablemente entre la población celta de Galicia, que comerció durante toda la Edad del Bronce con los países celtas del norte.

 

División funcional de los verbos ser y estar

 

Cuando salieron los celtas de Galicia para conquistar Irlanda, llevaron esa innovación consigo. Cuando entraron los romanos en la Península Ibérica, la innovación se conservó como sustrato en el latín vulgar de la península. La población ibérica en España oriental, junto con sus parientes vascos en los Pirineos, funcionó siempre como una barrera que bloqueó la extensión de la innovación, impidiendo que llegase a los celtas-P al este y al norte.

Los italianos adoptaron muy tímidamente este uso concreto del verbo "estar" -- probablemente por influencia del castellano cuando España gobernaba ciertas regiones de Italia durante los siglos XVI y XVII.

Los galeses nunca aceptaron la innovación de los irlandeses. En galés se emplea mucho la construcción progresiva, pero se emplea solamente el verbo "ser" con el nombre verbal. Los irlandeses se quedan solos en el norte en cuanto al uso del verbo "estar" como se emplea aquí.

Pero hay más: en gaélico irlandés moderno la construcción de frases verbales y el uso del verbo para responder a preguntas se parecen mucho a ciertos modismos del gallego.

Por ejemplo, el orden de los componentes de la frase verbal en gaélico irlandés es VSO (verbo-sujeto-objeto) y ese orden es obligatorio. Lo mismo ocurre en galés, pero no en bretón, que tiene el orden SVO (sujeto-verbo- objeto). Por ello, parece que los galeses tomaron prestado el orden VSO de los irlandeses.

 

- GAÉLICO IRLANDÉS Y BRETÓN: VERBO – SUJETO – OBJETO

- GALÉS: SUJETO– VERBO– OBJETO

 

Aquí, en la Península Ibérica, se nota especialmente en el uso de los pronombres enclíticos en gallego. Si comparamos primero la frase "Les compré libros" en gaélico, gallego y castellano, las tres lenguas no se parecen mucho.

 

Gaélico

Cheannaigh mé leabhair dóibh

Gallego

Comprei-lles libros

Castellano

Les compré libros

 

Pero si usamos solamente los pronombres objetivos -- directos e indirectos, vemos que la orden de los pronombres del gaélico irlandés coincide exactamente con el orden de los pronombres del gallego, mientras que el orden de las palabras de la frase es totalmente diferente en castellano.

 

Gaélico

Cheannaigh mé dóibh iad

Gallego

Comprei-lle-los

Castellano

Se los compré

 

La forma dóibh en gaélico irlandés ("para ellos") es una forma contracta, como los pronombres del gallego, pero la forma en gaélico irlandés contrae la preposición y el objeto indirecto, no los dos pronombres objetivos (del objeto directo e indirecto), como se hace en gallego.

Por ejemplo, para decir "¡Dámelo!", en gallego se dice "Dámo!" (= "Da-m-o!"), pero en gaélico irlandés se dice "Tabhair dom é!" ("Tabhair do-m é!"), con el mismo pronombre reducido m, pero se contrae con la preposición do.

En cuanto al uso del verbo para responder a preguntas, en vez de decir "sí" o "no"... digamos que alguien pregunta: ¿quién fue al mar? Para contestar, se dice:

Gaélico irlandés

Chuaigh Seán (chun na mara)”

Gallego

Foi Xan (ó mar)”

 

Vemos que en irlandés y en gallego, el verbo precede el sujeto.

En cambio, si alguien pregunta si fue al mar o no, el irlandés responde "Chuaigh!" (si fue) o "Ní dheachaigh!" (si no fue). El gallego responde del mismo modo: "Foi!" o "Non foi!". En gaélico irlandés, no existen las palabras "" o "no". Hay que responder con la forma apropiada del verbo. Que yo sepa, este modo de responder no existe en otras lenguas de Europa.

Retomando la frase irlandesa  “Conas atá tú?” y su homóloga “Como tás ()?” en gallego lucense, vemos que en gallego existe la posibilidad de emplear el pronombre disyuntivo además de la forma inflexiva del verbo. De hecho, el uso del pronombre disyuntivo adicional es muy característico del gallego hablado, pero eso no se permite en gaélico.

Como ya hemos visto, los dialectos gaélicos están pasando lentamente del uso de la forma inflexiva (o conjugada) del verbo ("formas sintéticas") al uso de una forma invariable del verbo con el pronombre disyuntivo como sujeto ("formas analíticas"). Por eso, además de estas construcciones comunes con verbos invariables, todavía existen construcciones aisladas con verbos inflexivos.

La utilización de estos verbos inflexivos depende del dialecto o del individuo, pero con tales verbos conjugados, no se pueden utilizar pronombres disyuntivos como sujetos. Es decir, en gaélico irlandés no se pueden producir construcciones tales como "¿Cómo estás tú?"

En cuanto a las formas fonéticas de verbos individuales en gaélico irlandés y en gallego, hay verbos en las dos lenguas que se parecen mucho, pero es difícil decir si tales semejanzas son fortuitas o no. Por ejemplo, al emplear el futuro, en castellano y en gallego decimos "dirá", y en gaélico irlandés se dice "déarfaidh". También decimos "dice" en castellano y “di” en gallego, y en gaélico irlandés se dice "deir". Además, en gallego, la forma arcaica del infinitivo "dicir" es “dir”. ¿Tienen los componentes "déar-" y "deir" del gaélico irlandés algo que ver con el componente "dir-" de la palabra "dirá" y con el antiguo infinitivo "dir" del gallego? ¿Quién sabe? Pero vale la pena explorar19.

 

GAÉLICO IRLANDÉS

CASTELLANO

GALLEGO

déar- / deir

dir- (dirá / diría)

dir  (dir-)

Hemos hablado mucho de la morfología del verbo, pero hemos hablado poco del vocabulario. Es aquí donde se pueden esconder los restos de lenguas olvidadas. En cualquier lengua se encuentran palabras que vienen de otras regiones o de otras épocas. Las palabras pueden librarse de la gramática y cruzar fronteras lingüísticas sin pasaportes. Y muchas veces se quedan escondidas en la lengua moderna -- especialmente en topónimos y en palabras usadas para designar herramientas y costumbres de la vida rural.

En gallego, hay centenares de palabras que son "de origen oscuro o desconocido" o que se atribuyen al latín de un modo muy dudoso. Es ahí donde podemos descubrir más conexiones con el gaélico irlandés.

Mi palabra favorita es la palabra gallega "croa". Quiere decir "lugar para el apacentamiento de ganado en las montañas"20. Tenemos la misma palabra en gaélico irlandés: "cró", que denota un cercado circular para guardar ganado. Se refiere a la vida rural de los celtas, centrada en el ganado, aquí y en Irlanda -- a la vida de dos poblaciones separadas desde hace 3,000 - 4,000 años, desde la época del grupo Vilavella-Atios, pero en contacto constante desde entonces.

 

Cró- Croa

 

Empezamos nuestro viaje en el puerto bretón de Vannes, junto a la enorme flota de los Vaneses -- la armada invencible de la que nada queda, pero de la que tenemos una valiosa descripción hecha por el hombre que la destruyó -- Gayo Julio César. Una antecesora de esa flota era la que realizaba los viajes que hacían los comerciantes celtas del grupo Vilavella-Atios en el mar céltico entre Irlanda, Cornualles, Bretaña y Galicia desde la Edad del Bronce.

¡Hay tanto que descubrir sobre ese mundo de los navegantes celtas! Pero quien no se arriesga, no pasa la mar. Y por eso estamos todos a bordo de la nave del Proxecto Gaelaico.

 

NOTAS

1 Cf. Gayo Julio César, De Bello Gallico, Libro III.
2 Cf. Cunliffe (2001), especialmente pp. 296-297.
3 Cf. Cunliffe y Koch (2012); Koch y Cunliffe (2013).
4 Cf. Geoffrey Keating, Foras Feasa ar Éirinn, Vol. I, Capítolo XVIII.
5 Este resumen se basa especialmente en Cunliffe (2012) y en Koch (2013).
6  Cf. Koch (2013), en especial el mapa en p. 119.
7 Según el relato tradicional de la mitología escandinava del erudito medieval Islandés Snorri Sturluson. Cf. Sturluson (1964).
8 Cf. Koch (2012).
9  Cf. la muy detallada descripción en Koch (2013) y la descripción de las conexiones genéticas entre Galés y Albania en Oppenheimer    (2012).
10 Cf. Oppenheimer (2007), pp. 100-106, pero en especial, p. 102.
11 Cf. Beekes (1995), p. 144.
12 Se puede explorar el vocabulario indoeuropeo en Buck (1949).
13 Cf. el comentario del profesor William R. Schmalstieg en la introducción a Zinkevičius (1996).

14 Cf. Gramadeg Cymraeg Cyfoes: Gramática Galesa Contemporánea (1976), pp. 32-35
15 Cf. Watkins (1969), p. 109, y su referencia a “...la casi total abolición de morfología verbal primaria compleja en las lenguas britónicas en la época de nuestros registros extensos más tempranos...”.
16 Cf. Green (1990a) y (1990b), pp. 251-252.
17 Cf. Thurneysen (1993), p. 477.
18 Cf. la entrada tar en Acevedo y Fernández (1932).
19 En cuanto a las formas arcaicas de los verbos todavía vivas en el siglo XX, cf. Acevedo y Fernández (1932).
 20 Cf. Sarmiento (1746-1770).

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

- Acevedo y Huelves, Bernardo y Marcelino Fernández y Fernández (1932).Vocabulario del bable de occidente. Centro de Estudios Históricos (España).
- Alberro, Manuel y Jordán Cólera, Carlos (2008).Os Celtas da Península Ibérica. Noia, A Coruña: Editorial Toxosoutos, Serie Keltia.
- Baldi, Philip (1990). Indo-European Languages. (En Comrie, 1990, pp. 31-67)
- Beekes, Robert S.P. (1995). Comparative Indo-European Linguistics: An Introduction. Amsterdam: John Benjamins Publishing Co.
- Buck, Carl Darling (1949). A Dictionary of Selected Synonyms in the Principal Indo-European Languages. London: University of Chicago Press, Ltd.
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- Koch, John T. (2012). Paradigm Shift? Interpreting Tartessian as Celtic. (En Cunliffe y Koch, 2012, pp. 185-301.)
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- Koch, John T., y Barry Cunliffe (eds.)(2013). Celtic from the West 2: Rethinking the Bronze Age and the Arrival of Indo-European in Atlantic Europe. Oxford and Oakville: Oxbow Books.
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- Thurneysen, Rudolf (revisado y aumentado, traducido por D.A. Binchy y Osborn Bergin) (1993). A Grammar of Old Irish. Dublin: School of Celtic Studies, Dublin Institute of Advanced Studies.
-Waddell, John (2014). Archeology and Celtic Myth: An Exploration. Dublin: Four Courts Press.
- Zinkevičius, Zigmas (1996). The History of the Lithuanian Language. Vilnius: Mokslo ir enciklopedijų leidykla.

 

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